La bruja triste

Había una pobre bruja fea y arrugada, que como todas las brujas que se precian de ser brujas, vivía en un bosque. Su cabaña era de madera y estaba cubierta de plantas, tantas, que si la veías de lejos no te dabas cuenta de que allí había una casa.Esta bruja vivía, como todas las brujas, con la compañía de su gato, un enorme ejemplar de un bello color azul y que en la punta de la cola tenía una mancha de color rojo.

 

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